Pues eso, que ya tenemos la movida montada. En resumen: La organización del Viña le pidió al ayuntamiento de Viñarobledo, sede del festival de toda la vida, que les hiciera las instalaciones más grandes. El ayuntamiento ni caso. La organización decidió, pues, llevarse su festival a Benicàssim, donde les recivieron muy contentos. Pero en Viñarobledo se picaron, y preparan un contrafestival.
La verdad es que eso de llevarse el festival de su lugar esta feo, pero tambien lo esta que un evento que trae pasta al pueblo no se promocione más (casi dos kilos creo que se dejan los visitantes todos los años). Es cierto que los que lo organizan son una empresa (Matarile) que igual les da el pueblo, los grupos, o el público, les interesa la pasta que se llevan, y esa mercantilización de la cultura, es positiva pero trae estos inconvenientes.
Digo que la mercantilización es buena, porque hace que una serie de conciertos así se los rifen, que incluso se prepare un "viña2", y que los aficionados no nos vayamos a quedar sin música.