Hace dos años, en el verano de primero de bachiller, para celebrar mi éxito en los resultados del colegio, no muy común en mi, viajé con mis padres en el velero a Formentera.
Una tarde, fuimos a un bar que se llama Fast Ferrari. Está justo en frente de Marina Formentera (El club nautico). Nos sentamos y pedimos la carta. En ese momento, mi madre me pegó un codazo y me señaló a la mesa de al lado. No me di cuenta, creía que mi madre que estaba bromeando conmigo, no entendia lo que me quería decir. Total, cuando se levantó este señor, mi madre abrió la boca y me dijo que era Mike Oldfield. Yo conocia el nombre, pero no lo relacionaba con su obra.
Llegué a casa y empecé a explorar sus discos. Este señor es un génio. Puede hacer canciones con más de 30 instrumentos. Yo le considero como un Mozart de este siglo. Me informé y averigué que tenía una casa con un estudio en Formentera. Ahí solía componer sus discos.
Al final, preguntamos al camarero, y nos dijo que era un golfo, y que por las tardes solía venir al puerto a lo que venía (a coger ¨vitaminas¨).
Es una pena que gente tan buena artisticamente, se pierda...

Mike Oldfield, Tubullar bells.