La revista Blender ha hecho el atrevimiento de publicar una lista con los cuarenta peores letristas de la historia. Para muchos de nosotros a sido una gran sorpresa el ver como, esta revista, ponía a Sting (líder de The Police) a la altura del betún al otorgarle el primer puesto.

Este insulto pretende ser justificado por los argumentos que propone la revista (que tachan al artista de “pomposo” y “empalagoso”), pero esta claro que no son suficientes argumentos para eclipsar la brillante carrera de este icono de la música. ¿Cómo se puede faltar al respeto de esta forma al autor de “Message in a Bottle”, “Walking on the moon” o “Roxanne”?

Pero el desvarío de la revista no acaba ahí ni mucho menos. Han caído críticas muy duras sobre otros artistas adorados por muchos. Noel Gallagher (Oasis) a sido “premiado” con el cuarto puesto. El grandioso Jim Morrison (The Doors), que en su día llegó a ser tan famoso como el mismísimo Hendrix, ocupa el décimo puesto. A Ian Anderson (Jethro Tull) le dieron el decimoctavo puesto, aunque sus criticas fueron dirigidas más hacia su forma de vestir que hacia sus letras (parece el típico flautista pobre medieval).

Más abajo, en los puestos veintiuno, veintidós y veintitrés, tenemos a Alanis Morissette, Jon Bon Jovi y a Robert Plant (líder de Led Zeppelin). Este último fue criticado por sus canciones inspiradas en Tolkien, que aunque cada uno tenga sus gustos, es un escritor lo bastante bueno como para justificar la inspiración del artista. Por último, uno de los que más me ha dolido que apareciera en esta lista es Paul McCartney, al cual le han colocado en el puesto número 38, por culpa de una sola canción (Ebony and Ivory) en la que colaboró Stevie Wonder.

El Pais